¿Qué evalúa e interviene la neuropsicología?
Neuropsicología · Luisa Prieto Hernández
La neuropsicología estudia cómo el funcionamiento del cerebro se refleja en la atención, el aprendizaje, el lenguaje, la conducta y la memoria. Estas son las condiciones que evalúo e intervengo en consulta, desde la infancia hasta la vejez.
La neuropsicología estudia la relación entre el cerebro y la conducta: cómo prestamos atención, aprendemos, recordamos, hablamos, regulamos las emociones y resolvemos problemas. Cuando algo de esto no funciona como se espera, una evaluación neuropsicológica permite entender qué está pasando, qué habilidades se conservan y cuáles necesitan apoyo.
Lo que evalúo e intervengo en consulta
Acompaño a niños, adolescentes, adultos y adultos mayores. Estas son las condiciones por las que más me consultan:
- Trastorno del espectro autista (TEA).
- Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
- Trastornos específicos del aprendizaje.
- Trastornos del desarrollo del lenguaje.
- Trastorno del desarrollo intelectual / discapacidad cognitiva.
- Retraso global del desarrollo.
- Dificultades en la regulación emocional y conductual asociadas al neurodesarrollo.
- Trastornos neurocognitivos asociados a la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, la degeneración frontotemporal y la enfermedad vascular.
Un diagnóstico no es una etiqueta: es el punto de partida para entender cómo aprende y funciona cada persona.
Cómo es la evaluación
Cada proceso combina una entrevista detallada, observación clínica y pruebas neuropsicológicas estandarizadas, adaptadas a la edad y al motivo de consulta. Con esa información construyo un perfil de fortalezas y dificultades y una impresión diagnóstica.
Al final entrego un informe escrito y una sesión de devolución con recomendaciones concretas para la familia, el colegio y el equipo tratante.
Después del diagnóstico: la intervención
La intervención neuropsicológica se diseña a la medida de cada persona: programas de estimulación cognitiva para fortalecer la atención, la memoria, el lenguaje y las funciones ejecutivas, junto con estrategias de regulación emocional y conductual. El objetivo es potenciar las habilidades preservadas y favorecer la autonomía en casa, en el colegio, en el trabajo y en la vida diaria.
Si reconoces alguna de estas situaciones en tu hijo, en ti o en un familiar, escríbeme y lo conversamos antes de agendar.